Ha llegado una nueva moda a los televisores, la de generar debates sobre problemas o posibles dilemas morales que los mismos medios de comunicación provocan.
Por ejemplo, sacan a los últimos detenidos por corrupción esposados cuando dan el avance informativo y en el debate vocero-político organizado después se debate si los periodistas han de marcarse un código ético y no sacar esas imágenes. O sacan a los familiares de los pescadores de turno secuestrados y luego se ponen a discutir si los medios de comunicación les han de dar tanta importancia informativa. Problema grave de bipolaridad el que demuestran, vamos a ver, si yo me cago en la puerta de mi casa, luego no tiene sentido convocar una reunión de vecinos para discutir si es conveniente defecar en la escalera o si es mejor hacerlo cada uno en su lavabo.
Vamos, que si lo que vas a hacer es polémico, o lo hace o no lo haces, pero al menos intenta ser coherente. Ya sé que cuesta llenar las horas de televisión, pero lazarovs-polancos y demás, no sean tan ridículos de ponerse a debatir sobre la moralidad de cosas que ustedes mismos hacen, si lo ven inmoral, no lo hagan y punto.
Impresionante el momento actual, en el que cada vez los televisores se supone que son mejores y los contenidos son cada vez más patéticos. Las películas ya las hemos visto cuando las dan, las series las vemos por internet porque no podemos esperar o no nos queremos ajustar a los horarios y prácticamente todo lo demás que dan no vale una mierda.
Post 1 d.K.
Leo esto:
Imputada una periodista en un robo durante un reportaje
Un juzgado de Sevilla ha imputado a la reportera barcelonesa Samanta Villar, de 33 años, como presunta cómplice del robo de unos hierros mientras realizaba un reportaje con chabolistas para el programa 21 días, de Cuatro. Fuentes del caso han explicado este lunes que el juzgado de instrucción 7 de Sevilla ha citado a Villar el 13 de octubre, mientras que dos días después lo harán cuatro miembros de la familia chabolista a los que acompañó durante la recogida de chatarra. Al respecto, Cuatro explica en una nota de prensa que Villar “se presentó de manera voluntaria” ante la Guardia Civil para ofrecer su versión de los hechos. En su informe, según la cadena, la Guardia Civil afirma que la participación de esta periodista “se ha debido al desempeño de una labor informativa, sin ánimo de lucro”.
y digo esto:
Ay Samanta, filleta, ya te advertimos hace tiempo de que el programa este te llevaría a la ruina. A falta de juicio, debemos esperar la sentencia, ya hemos visto que te juntas con cualquiera y colaboras en robos llevando la fregoneta de los Heredia a los vertederos (privados digo yo). Imágenes de tu detención seguro que no salen, pero deberías ponerlas, sería de lo más interesante ver a una pija catalana, auguro que de buena família, declarando en cuatelillo de la guardia civil.
Pero no nos engañas. ¿Qué casualidad? Sale justo ahora que empieza la nueva temporada. Vale ya. Vale ya de intentar ser quien no eres. Para eso están los actores, tú no lo eres. Eres periodista y meterte en la piel de otros no es tu trabajo. No sirve estar 21 días y volver a tu pedralbes natal.
Espero que ayer Monegal te metiera caña, yo no lo ví. Prefería ver una nueva exhibición.

Hace ya algún tiempo, el plus hizo una serie de cortos sobre Los Matarile, una ficción sobre gángsters de mediopelo que se ganan la vida extorsionando y tal. Me meo con ellos y espero que os guste. Ya me diréis.
video://www.youtube.com/watch?v=-MuEQBQMba8
Llegan las 8 de la tarde. Tarde de sofá para mí al no ir a jugar mi partidete de squaix. Empieza la hora maldita. Esa hora en que empiezan en la tela los password y el rosco maravilloso.
Los programas en sí no están mal. Son concursos chapados a la antigua en los que los concursantes ganan cuatro duros por demostrar sus habilidades, que no son pocas.
Pero qué pasa? Lo malo de estos programas es que hace años no necesitaban rodearse de famosillos de medio pelo para mantenerse en la parrilla. Antes se veían para ver si el concursante era bueno, o para competir con él acertando más preguntas. Ya está. Pero ahora no. Ahora los famosos se pelean por ir a demostrar lo retrasados mentales que son. Ellas con escote y melones para pulsar, perfectamente alineados y ellos, bah, ellos harán otras cosas.
La competencia entre conocidos debe ser tal que llegan a mostrarse tal y como son la mayoría. Idiotas. Me imagíno la lista de invitados, porque el rosco este, desde que empezó en la cadena de Lara hasta ahora en telecinco, debe llevar unos cuantos añitos. A cuatro invitados por semana (?), me salen un huevo.

Pues nada oye, a seguir que es jueves pagano. Yo desde luego, si fuera conocido ni me acercaba. Ya sé que tú sí.
Por una de aquellas casualidades de la vida, tenemos el mail personal de una chica que hizo un régimen muy duro durante 21 días. Protagonista como recordaréis del post del lunes.
Disponíamos de su mail del programa, en el que no nos han hecho caso, aún. Allí mandamos los mails que publicamos en los comments, uno Gurb con nombre verdadero y uno yo con mi nickname.
Ahora tenemos un dilema, a la par que discusión. Yo le iba a mandar el mail directamente pidiéndole una entrevista para que pudiera defenderse, cuando el moralista de Gurb me empezó a comer la olla de que si era su vida privada y tal. Que siguiéramos mandándolos al del programa, que nos pusiéramos pesados allí.
Yo decidí no enviarlo. Pero creo que lo más justo es escuchar vuestras opiniones. Lo mandamos?

Después del post de Kark de ayer y de su éxito con Aro, me he visto obligado a enviar este repelente mail al correo de sugerencias del programa 21 días. Les mantendremos informados si hay novedades.
Estimada Samanta,
me dirijo a ti con un doble objetivo, el primero rendir homenaje a la persona que lleva un humilde blog de amigos conmigo por demostrarme hace unos días que a veces mostrar disconformidad funciona y por escribir una excelente ficción de lo que podría haber sido tu aventura televisiva. El segundo motivo es transmitir mi más profunda preocupación por tu persona.
He de reconocerlo, nunca te había visto en antena; pero no te preocupes, no soy persona que vea demasiada televisión. Hace un tiempo me enteré lo de tu programa de 21 días como indigente. No le presté atención y pensé que simplemente se trataba de un nuevo “experimento sociológico” encaminado a arañar unas cuantas décimas de share a la competencia. La semana pasada me informan de tu nueva aventura tele alimenticia, despertando en mi persona una ligera preocupación, preocupación que se ha visto incrementada al ser conocedor de que este experimento de los 21 días va a seguir adelante con otros nuevos retos profesionales.
Parece ser que, siguiendo la línea de lo que una supuesta tele progre debe ofrecer, estás decidida a hacer un programa de denuncia social en el que tu persona es utilizada como conejo de Indias. Intentas captar la atención de la sociedad sobre problemas, pero como si quisieras cazar mosquitos a cañonazos, el método utilizado no es el más correcto del mundo. La mejor manera de saber qué siente un indigente o una persona que sufra anorexia es buscar a alguien que realmente tenga ese problema; pero claro, eso es algo que ya está inventado y que ya han hecho otras personas. La dosis de sensacionalismo que puede aportar al programa la diferenciación necesaria para captar la atención del público es hacer ver que eres lo que no eres, transformarte en la Marla Singer de las presentadoras.

El camino emprendido, Samanta no es el correcto. ¿Qué nuevos retos se te plantearán para cumplir en 21 días? ¿Vivir el calvario de una mujer maltratada? ¿Suplantar la identidad de un inmigrante ilegal que intenta colarse en patera? Piénsalo antes de hacerlo. Saltar a la fama a cualquier precio no vale la pena. En el momento que dejes de poner en peligro tu salud, el público se cansará de ti porque realmente no les interesa el tema que tú denuncias, les interesa ver tu sufrimiento.
Como consejo desinteresado te diría que confíes en tus cualidades como profesional para mirar de afianzarte en el espacio televisivo. Si no tienes miedo al riesgo, hazte reportera de guerra y aprovecha para denunciar las injusticias existentes en muchos lugares del planeta. Pero lo que sí te diría es que poner en peligro tu salud para explicar cómo se siente la gente que tiene problemas que tú finges tener durante 21 días, no vale la pena, por nosotros no lo hagas, no te vamos a ver.
Tómate 21 días para reflexionar sobre todo esto que con la mejor intención del mundo te decimos, sobre qué te interesa en la vida y sobre si vale la pena pagar cualquier precio para conseguir una efímera fama.
Recibe un cordial saludo.
No apuntaba más que a ser una nueva presentadora más. Periodista de perfil bajo, estupenda lectora del teleprompter, ha aparecido previamente en el canal 3/24, en españa directo y en la desconexión territorial de rtve. Pero un día decidió que quería más. Quería narrar algo realmente interesante. Samanta Villar decidió meterse en la piel de un indigente.
La idea gustó a la audiencia. Querían más. Samanta se lo creyó y pensó en seguir ofreciendo su cuerpo para experimentos televisivos. Se metió a anoréxica, dejó de comer. Podría así experimentar los trastornos que sufren los que padecen esta enfermedad. Quizá también pensó que los anoréxicos tienen un problema mental previo, pero le daba igual, todo por la fama, por no ser una más.
Empezó a adelgazar, los médicos le decían que parara, que no podían seguir garantizándole un buen estado de salud después de estar desnutrida 21 días. Ella se negó. Se había comprometido con una productora y las audiencias iban de puta madre. Quería conseguir el bonus para comprarse aquel Mini Cooper descapotable tan molón que llevaba su amiga Andrea, a la que conoció en el particular de Av. Tibidabo hace ya algunos años.
Entró en coma.
La productora se hizo cargo de los gastos y siguió pagando. Cuando despertó, a los pocos días de alimentarse por vía intravenosa, le enseñaron sus llorosos padres, el Mini Cooper de sus sueños aparcado en la puerta. Allí se quedó durante los meses que permaneció en el hospital debido a la depresión de caballo al ver que su programa, lo presentaba ahora Ana Obregón. Ella ya había superado la anorexia física, aunque no la mental.
Finalmente, el 1 de Agosto de 2009, salió del hospital. House y los demás la despedían desde la ventana. Nunca volvió a ser la misma. ¡Pesaba 5 kilos menos!
Esto es sólo una ficción, ya que supongo que Samanta Villa seguirá bien después de su programa emitido el viernes (esto está escrito antes). No obstante, hay que ser idiota. No aporta ni ayuda en nada que alguien provoque una enfermedad en sí mismo. El periodista narra hechos, no los provoca. Ah, qué grande es Monegal.

Tengo un trabajo que a veces un poco estresante. No por la cantidad de horas que hago, ni por la responsabilidad que conlleve. Es un trabajo normal. Simplemente que a veces me toca organizar cosas.
Soy bueno organizando, creo. Pero el problema del trabajo que desarrollo en una pyme barcelonina con delegaciones a lo ancho del territorio nasioná, es que a veces es fácil de juzgar. Todo el mundo opina sobre lo que he hecho o he decidido y todo el mundo se cree que él lo haría mejor, sin conocer las limitaciones del puesto (por ejemplo económicas), y sin saber nada.
Lo mismo pasa a un nivel mucho mayor con los que se dedican al mundo de la farándula. Hablo de actores y actrices, y también de guionistas y directores. La gente juzga simplemente por lo que ve y muchas veces lo hace sin conocer las limitaciones. Muchas veces de presupuesto, censuras y otros muchos factores que influyen en el trabajo de un actor.
La diferencia entre ellos y yo es que probablemente a mí con la opinión favorable de una persona me basta para mantener mi puesto de trabajo. Además, esta persona, es la misma que pone las limitaciones y por tanto las conoce. En cambio, en el caso de, por ejemplo, una serie de televisión quien pone las limitaciones te va a juzgar por la opinión de los demás, en este caso la audiencia. ¿Un poco injusto?
Sí, ya sé que el mundo es injusto y que si no fuera por el correo electrónico que recibí la semana pasada de la hermana de una amiga, actriz en la serie Plan América de tve, pasaría completamente, osease actuaría como uno de vosotros (o no). Pero el caso es que ese correo me tocó la fibra, y pensé en lo injusto que resulta que tu trabajo penda de un hilo desde el primer día en el que empiezas a hacerlo. Eso normalmente no pasa. O al menos a mí no me pasa. Algo en lo que pones ilusión, viene alguien y te lo tira por tierra, de buenas a primeras y encima basándose en un porcentaje de share. En fin, de una puta mierda de aparato que tienen algunos en casa.
Muchas veces creemos que los actores son solo los de Hollywood o los de 7 vidas o una serie de éxito, pero he visto por ahí hay gente a la que realmente le interesa lo que hace, se desvive por ello, tiene vocación, gane o no gane dinero y creo firmemente que hay que defender el trabajo por vocación, un tipo de trabajo que yo no tengo. Me gusta la gente que puede decir, soy actor, soy médico, soy ingeniero… yo simplemente voy a trabajar, me gusta lo que hago ahora pero no soy nada.
Os copio el correo que recibí, y actuad como actuaríais, nada va a cambiar por que ciento y pico personas miren la serie, que por cierto es flojilla, de momento, este lunes a las 10.
“Plan america: lunes 14, 22:00 en tve.
http://www.planamerica.rtve.es
!!!!HOLA A TODOS!!!!en primer lugar gracias a los que sentaron el lunes pasado a ver Plan América…la nueva serie de tve, en la que estamos trabajando desde hace dos meses en la isla de Tenerife..La ilusión…el amor…el esfuerzo y gran trabajo de mucha gente no fue muy bien recompensado por ese bichejo al que llaman: ’share’ que para ser honestos da mucho miedo, sobretodo si de eso depende que puedas seguir trabajando o no!!!En fin que tve debido a la mala audiencia que tuvimos en el primer capítulo, no nos deja contar el final de nuestra historia, y no solo eso sino que ademas quizás ni emitan los capítulos que ya hemos grabado..ni siquiera estan haciendo promoción de la serie. Así que POR FAVOR REENVIAR ESTE CORREO A TODOS VUESTROS CONTACTOS!!!!gracias”

Salgo a la terraza de mi casa a pasar 5 minutos antes de ir hacia el trabajo.
En el edificio de enfrente hay una chica, que se viste a la hora que yo salgo a mi terrazuqui. Cada día sale de su ducha, pasa por su salón y llega a su habitación como si fuera Eva paseándose por el paraíso. En pelotas.
A mí no me molesta. Acostumbro a ignorarla. Mejor dicho no me molestaba. Un día mientras transitaba del baño al cuarto giró la cabeza hacía mi terraza. Allí estaba yo, mirando de un lado a otro hasta que mis ojos impactaron con los suyos. Me incomodé de repente, no la estaba mirando pero a ella le pareció que sí. Me ignoró y siguió hacia el cuarto para vestirse.
Al día siguiente volví a salir, pero nada era lo mismo. Yo no salía a mirarla, ni mucho menos, simplemente disfrutaba de mi terraza, pero ya nada era lo mismo. Me sentía mirón, mirón porque ella iba en pelotas por su casa. Mirón sin yo haber hecho nada malo. Ella había conseguido a echarme a mí de mi terraza, a la que yo salía cada mañana y ahora solo puedo salir cada tarde. No es justo me repetía a mi mismo.
¿Qué os parece?
Sé que es una postura extraña, que a lo mejor tengo un problema, pero me incomoda la posible situación. No es ni mucho menos real, pero discutiendo con gente no entienden mi postura de no ir en pelotas por casa. No creo ser retrogrado, me encantan las playas nudistas y los cuerpos desnudos, bueno, no todos, pero creo que cada cosa en su sitio.
Así que si me preguntas a mí, si puedes ir en pelotas por casa, te diré que sí. Puedes siempre y cuando no vayas a incomodar a nadie.

Después de lo de ayer, voy a quitarle un poco de hierro al asunto…
Gente con cara dura la ha habido y la habrá siempre.
Pero hay algunas personas pululando por España que me sacan de quicio. Gente que vive de no hacer nada, de posar para revistas sin que parezca que haya remedio alguno. Un ejemplo de ello es la retrasada mental de la obregón, discúlpenme los retrasados. ¿Alguien de ustedes me puede decir qué ha hecho esta perla en su vida para ser famosa como es?
Les respondo yo: -nada-.
Quiero decir, los famosos del país no son famosos por haber hecho alguna cosa, son famosos porque alguien decide que lo son y punto. Esta señora, es hija de un constructor madrileño y según su biografía no pegó un palo al agua hasta los 28 años.
A partir de ahí alguien pactó con ella para hacerla famosa ( no sé cuanto pagó, ella digo) y empezó a sacarla en revistas. Como en este país las revistas se venden esté la obregón o la princesa de Mónaco, fue aumentando su popularidad a la velocidad que ella perdía neuronas.
Ahora tenemos que aguantar esto, una tía idiota y fea (por no decir vieja – anoréxica) que intenta seguir haciendo el ridículo en una televisión que pagamos todos y en otras que aunque no pagamos sufrímos.

Así que, por favor, aunque sea por sus hijos, señores Lazarov, Berlusconis, Laras y demás oscuras fortunas que se dedican a este mundo, elijan bien las famosas y famosos que nos van a hacer tragar en los próximos cincuenta años, no quiero tener que volver a ver gentuza como esta posando en la playa o protagonizando una serie si algún día se me ocurre encender la televisión.
PD: Después de ver en las noticias el recibimiento de los Ceutíes al Juanca, confirmo que vivimos en una Monarquía Bananera y quién lo niegue es que no ha visto las imágenes.

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