Quienes me conocen saben que hace muchos años que vengo desarrollando una teoría sobre un grupo de tres películas (se podría ampliar la lista, pero no tienen efectos tan devastadores) que todo macho Alfa debería despreciar por sus devastadores efectos sobre las neuronas.

Estas películas son (el orden no quiere decir nada) Ghost, Dirty Dancing y Pretty Woman. Sé que no es el paradigma de la originalidad, pero el otro día descubro una obra de teatro que trata del tema. Tras unos primeros instantes en los que me desmayo y golpeo mi cabeza contra el ataúd en el que descanso, me pongo a pensar si el actor ha escuchado mis teorías, es un lector ocasional (ya tratamos por encima este tema que desgranaré hoy) o simplemente la CIA ha implantado un microchip en mi cerebro para plagiarme sin tener que pagar derechos de autor.

 

                           
Dicen que si escuchas este disco al revés y pronuncias las palabras Klaatu Barada Nikto se te aparece J.M. Ansar vestido de King África.

Decido ir a verla para salir de este mar de dudas e incertidumbre en el que me encuentro y para evitar falsas acusaciones dejo escrito este testamento antes de ir. Este es mi análisis de las tres películas que forman este eje del mal del celuloide:

Ghost, no voy a contar de qué va la película porque todo el mundo ya lo sabe (creo). Pareja perfecta, de maromo que lava los platos y plancha las servilletas, que es asesinado y tiene que volver del más allá para decirle a la churri que la ama. A mí me dirán lo que quieran; pero que venga un fantasma (no de los de descapotable rojo) a acosar a alguien, tiene que acojonar y luego que tener que meterle un muerdo a la Whoopi Goldberg, por más que quieras a la otra persona, es una putada acojonante. Entre la muerte y el “te amo” acontecen una serie de sucesos totalmente irrelevantes y de relleno que podían haber obviado si en vez de hacer una película hubieran hecho directamente un videoclip de la canción esa que suena cantada por un tipo que parece atormentado por unas terribles almorranas.

Pretty Woman, otra de fantasmas; pero este de descapotable rojo y billetera repleta. La gente te vende la historia que es una adaptación moderna de la historia de la cenicienta y tal; pero yo lo clasificaría dentro de la ciencia ficción. No jodamos, un tipo con el dinero como castigo no busca una señorita de compañía cualquiera, para eso están las prostitutas de lujo. ¿Se imaginan a algún nuevo rico ruso propietario de empresa energética dando vueltas por el Camp Nou para llevarse una señorita a la que vestir de manera elegante en las mejores tiendas de Paseig de Gràcia? Yo no lo veo, lo siento. Muy bonita la historia, piernas muy largas la Roberts pero que un rico se enamore de una inocente meretriz que come chicle y lo engancha en la mesa, eso no es una comedia romántica, es ciencia ficción. En común con la anterior una terrible canción como banda sonora.

Dirty Dancing. No me acuerdo demasiado de qué iba, la vi hace mucho tiempo y nunca he vuelto a verla. Recuerdo una medio historia de amor de por medio, pero si hay algo que me hizo aborrecer esta película es el número de baile de los cojones. Toda la película para ver cómo la fémina salta y el mozo la caza al aire como si de un balón de rugby se tratara. Lo que más me jodió de esa película fue que de un día para otro, todas las adolescentes que nos rodeaban se transformaban al verla. Les entraba fiebre bailonga muchas veces confundida con ataques de epilepsia que los adolescentes con acné nunca llegamos a compartir y ni siquiera a entender.

La verdad, hace mucho tiempo que no veo ninguna de las tres películas, no sé si debería haberlas revisado antes de escribir esto; pero creo que no es necesario volver a revivir ese sufrimiento para poder hacerlo.

Por cierto, tengo pensado ir a ver al tipo ese al teatro algún día, como saque algo de esto a relucir, me planto en plan fantasma en su camerino y le pido royalties.

 

El otro día vi en el cine la última película de Woody Allen, ese tipo raro que hace películas por encargo.

Bien, no voy a criticar la película, me pareció aceptable, no es una obra maestra, pero tampoco una basura como se han empeñado algunos a decir.

El hecho es que el cine vende humo, vende conceptos erróneos que confunden a la gente. En las pelis siempre hay buenos y malos, en algunas el bueno es Stallone, y los malos los rusos, algo fácil de entender. Pero en las que hablan de sentimientos lo bueno es la vida bohemia dominada por la irracionalidad en contra de la vida convencional que nos hace esclavos. Gente que está mal de la cabeza son retratados  como héroes ante el espectador por el simple hecho de que su locura les hace libres. En cambio, los que aceptan el mundo o la vida convencional como algo bueno, representan a los aburridos, los pusilánimes que pasan por la vida sin pena y sin gloria.

¡Al loro! ¡Qué no os embauquen! ¡Qué no estamos tan mal hombre!

Los que aceptamos las cosas tal y como vienen, no nos rebelamos, y no nos movemos sólo por el cuore, somos mayoría y gozamos de una estabilidad que no es apreciada por nuestros enemigos. Bastante convulsa y difícil ya nos parece nuestra vida para comprarnos ese velero y dar la vuelta al mundo, para acabar solos el fin de nuestros días, para no tenerle miedo al futuro.

Ni libertad, ni hostias. La libertad la tienen los niños con los padres forrados, o personas con un talento natural para algo mundialmente reconocido, simplificando, los ricos. Nosotros No.

Que se dejen de argumentos populistas que intentan confundirte y hacen pensar si hacemos lo correcto en nuestra vida, si retratan la vida, que lo hagan, pero que no se inventen cosas, que no nos embauquen, repito.

Ánimo a todos los que piensan que su vida es convencional porque ellos heredarán la tierra.

Coge Bardem y llama estúpidos a los españoles que critican su trabajo. Automáticamente, en algunos periodicos, radios y televisiones se ponen a criticarle y decir que si se le ha sbido el éxito a la cabeza y tal.Viene el Festival de cine de Donosti, y el actor no se retracta, simplemente matiza sus declaraciones y las atribuye a un problema con el idioma.

Creo que está claro que Bardem insultaba a todos aquellos que le critican.

Estos días de baja, veo algunos programas y me sorprenden todos los comentaristas de la televisión que hablan en tercera persona. Dicen ellos, frases como, los que han criticado o los que critican, o frases tipo, los que hablan mal de Bardem, y cosas así.

Está muy bien la tercera persona, pero hasta el momento los mismos que le ponen a parir, utilizan la tercera persona para criticarlo, nadie sale y dice porque bardem es tal o es cual, o se comporta así o asá. Esa misma técnica es utilizada por todos los falsos periodistas estos que a parte de tomar actitudes cobardes con Bardem la toman con cualquier noticia. Dejan ir un rumor tipo, dicen que tal hace cual, pero no sale nunca el que dice explícitamente nada. Una mierda de información.

Les recuerdo a estos señores, que en la crisis económica mundial esta, el principal problema es que todos los activos se venden, pasan de unas manos a otras, cotizan en submercados de los que nadie sabe nada hasta que pasa lo que pasa. La economía americana se hunde por culpa de bolas que se van haciendo y de esas bolas se hacen subbolas y así hasta que alguien, en este caso los contribuyentes americanos, tienen que salvar el culo a los culpables de que estoi pase.

Espero que no les pase a ellos y que el mundo periodístico tenga que ser rescatado por nadie, pero es que todo ello es una verguenza que no veas.

No soy fan de Bardem, ni de nadie, pero su defensa es imposible sin saber donde está la raíz del problema, y la raíz son las ana rosas y demás que escampan a sus anchas rumores sin afirmar nada al 100%. A la mierda con ellas.

Venceremos!

Esta semana, Kark se ha ido con un velero bergantín y me ha dejado al cargo de la mansión. No tengo intención de ponerlo todo patas arriba; pero al igual que cuando uno tenía 15 años, se largaban sus padres unos días y aguantaba sin fregar los platos, yo voy a gurbizar un poco los contenidos.

En muchas películas (y en alguna serie como Dexter, la que dan cada noche en mi casa ahora), se nos explica historias de asesinos en serie o psicópatas que acaban cayendo simpáticos (Asesinos natos o el doctor Lecter), personajes despreciables de los que incluso llegas a sentir lástima (Álex de la Naranja Mecánica). Eso no convierte a los que disfrutemos de la violencia y el humor negro en el cine en potenciales asesinos de la ballesta, de la baraja o del exprimidor. Si la persona sabe distinguir entre lo que es un divertimento y lo que es una salvajada, no pasa nada. Si uno es un tarado, aprovechará para hacer sus cosas con la excusa de los juegos de rol, el satanismo o las reuniones de tupper ware.

La película belga que me gustaría recomendar a los que disfruten con este género es Ocurrió cerca de su casa.

Dirigida por Rémy Belvaux narra las aventuras de un asesino llamado Benoit a modo de documental. El asesino va explicando los métodos que utiliza a la cámara como si se tratara de un cocinero en un reportaje de informe semanal. Violencia y humor negro que mezclados consiguen que te rías de auténticas salvajadas. No es la mejor película de la historia, pero es curiosa y entretenida (se encuentra en algunas de esas tiendas de internet en las que encargáis cosas frecuentemente), así que por si alguien se anima, dejo el trailer aquí:

video://www.youtube.com/watch?v=oi5rmt-gucs

Igual no se han enterado porque la película ha pasado bastante desapercibida. Se acaba de estrenar Indiana Jones y el geriátrico de la calavera de cristal, la última (de momento) secuela de las aventuras del joven arqueólogo. Pues resulta que, según leo en dos días de estrenos ya han encontrado gazapos. Sí, esos gazapos que parecen tan evidentes cuando te los cuentan, que piensas que vaya chapuza hacerlo tan mal; pero que si somos sinceros la mayoría de nosotros no vemos.

En una web alemana en la que se dedican a recopilar este tipo de fallos ya han encontrado nueve (como sé que todos ustedes dominan múltiples lenguas, les aconsejaría que si visitan la web vayan con cuidado no vayan a enterarse del final de la película).

Hay varios de lo que denominan de continuidad, por ejemplo objetos que en una toma se caen y en la siguiente han vuelto a su sitio original. Ya sabemos que a veces pasa tiempo en el montaje y que es muy difícil controlarlo todo cuando has tenido cortes en el rodaje e incluso en la misma escena han pasado días desde que rodaste una parte hasta que rodaste la siguiente.

Pero luego han encontrado un fallo imperdonable: resulta que sale un mapa en el que aparece el nombre de Belice cuando la película trascurre en 1957. De todos es conocido que hasta 1973 Belice no tenía este nombre, se le llamaba la Honduras británica. La madre que parió al tipo que se ha dado cuenta de eso. Vamos, que yo voy al cine y no me entero si en el mapa a un lado pone La Comarca o pone El Algarrobico y menos aún me pongo a pensar si el hotel de El Algarrobico se había empezado a construir en la fecha indicado.

Vamos, que no sé si me pasa a mí sólo, pero que para pillar sin que me digan nada antes un gazapo de estos de las películas, tiene que ser algo muy evidente. No sé si es que voy despistado o que hay gente que en vez de intentar seguir la trama va en busca del gazapo escondido, pero lo que sí que tengo claro, es que una vez te lo han dicho, es la cosa más evidente del mundo.

Y es que ya se sabe, por el retrovisor todo es autopista.

Viendo el otro día una serie sobre las siete edades del Rock, en especial el que trataba sobre la época del denominado Britpop, volvían a plantear el eterno dilema de lo que es comercial o no es comercial. En especial, decían que los Oasis habían pasado de tocar la música que a ellos les gustaba en un local de mala muerte a ocupar el puesto en los Brit Awards que durante muchos años habían ocupado dinosaurios como Annie Lennox o Elton John.

Los grupos que hasta un determinado momento habían sido grupos para un público muy determinado, habían pasado a ser los que ocupaban los primeros lugares de las listas de ventas.

El término comercial, en principio, debería significar que es algo que vende. No es algo malo, en sí. Todo músico, director de cine o escritor pretenden ganarse la vida con sus creaciones, e imagino que cuanto más dinero ganen, mayor es su felicidad.

Pero muchas veces se utiliza con cierto tono negativo. “No me gustan los XXXX, son demasiado comerciales.”

¿Cuál es el problema del grupo? ¿Que vende demasiado? ¿Que ya no queda “cool” reconocer que te gusta su música?

Voy a explicar lo que para mí significa comercial cuando lo utilizo de esta manera negativa. Quiere decir que es algo realizado simplemente basándose en estudios de mercado, sin que el artista ni siquiera tenga el mando de lo que quiere hacer. El colmo de esto fueron en su día los Milly Vanilly. Para vender más, incluso pusieron a dos tipos que ni siquiera eran los que cantaban.

Grupos como ACDC que llevan más de 30 años haciendo la misma música y obteniendo un resultado en ventas no son un grupo de los que yo incluiría en esta categoría de comercial. Tienen un estilo, que guste o no guste, son el que hacen y seguirán haciendo.

¿Cómo lo ven los demás?

La idea de la venganza siempre ha acompañado al ser humano. Nos hacen algo, si podemos devolvemos el golpe de la manera que sea. Por suerte, parte de las venganzas que antes se aplicaban, se han ido descafeinando. El ojo por ojo ha dado paso a ceder la capacidad “vengativa” a las autoridades. No olvidemos que la carcel, además de tener una misión de reinserción en la sociedad, también tiene la disuasoria. Y la disuasoria, ya saben cuál es, si me tocas las narices, te las toco yo a tí.

Como todo lo que envuelve al ser humano, la venganza se ha tratado tanto en literatura como en el cine. Venganzas a gran escala,vidas dedicadas simplemente a vengarse de alguien por algo que nos ha hecho.

Pero seguramente, eso no es algo que a la mayoría de los mortales nos preocupe. Lo que yo me preguntaba y quería saber cómo lo ve el resto de gente es, ¿devolverían el golpe si tuvieran oportunidad?. No me refiero a obsesionarse, me refiero a que si por casualidades de la vida, tienen opción de hacer algo que pueda incomodar a alguien que se la jugó una vez, ¿lo harían?

Por cierto, hablando de venganzas cinematográficas, les recomiendo las dos siguientes películas Hard Candy, de la chica de Juno y Old Boy, una de las tres películas que el director coreano Chan-wook Park dirigió en su trilogía de la venganza (las otras dos no las he visto).

PD: Acabo de leer la noticia del batería de ABBA. Señores inspectores, no descarten nada, Chiquitita hizo mucho daño.

Nuestro contacto en Jolibut nos ha pasado una información en exclusiva para todos los pusilánimes. Para no quemar las fuentes, lo mantendremos en el economato, espero lo entiendan y sepan hacer uso de la información confidencial que les vamos a dar. Supongo que ya saben la responsabilidad que significa tener información de este tipo en las manos, utílicenla para ligar, fantasmear y sacar otros cotilleos, como se ha de hacer en estos casos.

El tema en cuestión, está en proyecto rodar la segunda parte de la película Seven. De momento han confirmado los dos actores de la primera, el abuelo ese llamado Brad Pitt y el actor de color negro, Morgan Freeman. Nuestro amigo está trabajando en el Storyboard y tiene un contrato de privacidad que ha decidido pasarse por el forro. Cuando nos lo explicó no lo creía. Volví a ver la primera parte para buscar fallos de guión y realmente es creíble.

La primera parte queda totalmente abierta a la secuela. Si os fijáis, en algunos momentos se insinúa que los asesinatos no pueden ser obra de un único individuo y éste es el enlace que utilizan. Para el asesino se ha pensado en Tom Hanks, que tiene que decidirse entre ésta secuela o rodar Esta urbanización es una ruina.

Pitt, después de los sucesos de la primera parte le da al bebercio y Freeman ya está jubilado. Todo empieza con un misterioso asesinato con una nota de un asesino que pide que la investigación la lleven ellos dos si quieren que siga dando pistas. El primer muerto, una mujer que decide que no tiene espacio en casa para separar la basura. ¿ Y la razón de todo ? El Vaticano ha creado siete nuevos pecados “sociales” a añadir a los capitales. Sí, a los siete de toda la vida que no recordarán si no leen el cartel de la película: soberbia, envidia, gula del norte, lujuria, ira, avaricia y pereza.

Y los nuevos son:

1. Las violaciones bioéticas, como la anticoncepción. (¿incluye el condón?)
2. Los experimentos moralmente dudosos, como la investigación en células madre.
3. La drogadicción.
4. Contaminar el medio ambiente.
5. Contribuir a ampliar la brecha entre los ricos y los pobres.
6. La riqueza excesiva.
7. Generar pobreza. (¿Estos tres últimos no son parecidos?)

Bueno, pecadores, ya tienen nuevos motivos para preocuparse. Eso sí, si una cosa buena tiene el catolicismo, es que, confesión mediante, pelillos a la mar. Es como los cursos de conducción para recuperar los puntos de carné.

Sean felices y si para ello han de pecar sin joder a los demás (que no quieran ser jodidos), pequen, tienen mi autorización, díganle a San Pedro que van de mi parte.

video://www.youtube.com/watch?v=jHPOzQzk9Qo&feature=related

Nota del autor (esto queda serio): Ayer en Can Jota casi me joden el post. Sé que la broma era fácil; pero es que me hacía tanta ilu escribir sobre esto…

A veces me da por comprarme aparatos.

Una cámara de fotos, una webcam, un ipod, un tomtom. Varios objetos. Otras veces me los regalan, pc, altavoces, … Da igual. Acumulamos durante nuestras vidas aparatos que al final no utilizamos. Sin embargo ahí están. No hay huevos a tirarlos. El tocata de hace años para escuchar los vinilos que ya no pones, el dvd, sustituido ya por el disco duro éste que se conecta a la tele, una cámara de las de carrete, libros que hablan del Jit o el CMI, de tus épocas de universitario salido.

Ahí están, en cualquier rincón de tu casa, y tranquilos, van a quedarse ahí durante mucho tiempo. Sin problema. No molestan. A mí al menos no me representa ningún problema guardarlos.

En cambio hay otra cosa que no sé hasta cuando guardar. Las putas cajas de todos estos aparatos.

-Nene, te tiro la caja esta.-
-Ni se te ocurra, y si se estropea y hay que cambiarla-.

Quien me niega que ha tenido esta conversación alguna vez en su casa con la parienta y/o en algunos casos con su madre. Ayer lo pensaba porque se me han acumulado algunas y realmente no sé cual es el día indicado para tirarlas. Siempre hay duda. Y las vas guardando, y las voy guardando, ahí están durante años. Las grandes van cayendo, pero tengo la caja de mi primer móvil por ejemplo, un alcatel de tamaño pene que aún anda por casa.
En otro rincón están las garantías y libros-enciclopedias de instrucciones. Esas sí que como no te cambies de casa no se tiran. Permanecen en el estante, acaban fusionándose con el mueble y creo que hasta intiman entre ellos y procrean, obteniendo estantes con libros de instrucciones y garantía. Algo increíble, y que proviene direcytamente de teorías darwinianas o darwienanas (nunca sé como se dice).

En fin que somos un desastre, y que este mundo sería mucho mejor si todo, repito todo, viniera sin libro de instrucciones, como las bicis, que vienen sin ellas y una vez sabes usarla ya nunca se te olvida. A probar, a probar, y a cagarla que si lo hacéis con ganas, es mejor que follar.

Un abraso de hermano con sabor venesolano.

Por suerte, conozco a una técnica de sonido, o a una técnico de sonido, no sé como se llame. Compañera de clase hasta octavo degebe. Gran profesional, compruebo, después de goglear un poco, con premios importantes y tal.

Me la encontré el sápato pasado (02/02/08), estaba con una amiga, productora de documentales. Todo muy cool. Digamos que yo tenía un día dicharachero y empecé a soltar un pequeño rollo, totalmente soportable, de los míos. De un temita, pasamos a otro, y llegamos al tema que hoy tratamos.

Me metí con el sonido de algunas películas, y casualmente en una de las que nombre, trabajó mi amiga. Seguí con ganas, al ver que me escuchaban y me fui directamente a la yugular. No sé si os pasa a vosotros, pero me molesta mogollón ver cine en casa. Empieza la película, con un volumen espectacular, música, explosiones y tal. Ajusto el volumen de la tele con el comander y continuo viendo el flim. A la que acaba la música, o las explosiones o lo que sea y empiezan las conversaciones, no oigo. No oigo nada de nada y tengo que volver a ajustar el volúmen. Ya estoy metido de lleno en la peli, y de repente otra vez hay explosiones, o tráfico ruidoso o lo que sea. Toca ajustar el volumen de nuevo.

Cuando les expliqué eso, la productora a la que acababa de conocer, me dice que eso les pasa a sus padres, pero que no debería pasarme a mí. Caca de la vaca.

Es verdad que a mí me la sopla el sorround, los subwoofers, y todas estas cosas modernas, si una música está bien, está bien en estéreo o en mono. Soy hijo de las cintas músicales grabadas de Gurb, y elamigoinformático sabe de que hablo, un ruido horrible, pero que reproducias en tu walkman Aiwa (porque el bueno era el Aiwa) una y otra vez. El estéreo sólo lo aprecio si ando con auriculares, pero creo que le pasa a la mayoría. O no, hoy lo veremos. Pero creo que lo básico de un buen sonido es que no moleste y realmente en el cine actual, me molesta muchas veces.

Espero réplicas y que digáis la vuestra, pero sabed que si me lleváis la contraria no tenéis razón.

أطيب التحيات