Hay algo que no deja de sorprenderme y es la fantástica preparación de la gente. Toca hablar de energía nuclear y todo el mundo es físico, si alguien tiene un problema legal se verá rodeado de abogados que le dirán lo que tiene que hacer y como hemos visto, éste ha sido el año en que los economistas han salido como los caracoles en un soleado día de agosto tras una tormenta estival

De un día para otro, todo el mundo se ha doctorado en economía y las conversaciones de ascensor sobre el tiempo han mutado en discusiones sobre pareto óptimos e incentivos fiscales. Hemos pasado del “Parece que refresca” al “¿Vosotros también habéis notado la crisis?” y sin darnos cuenta nos hemos encontrado con que el frutero de la esquina sabe lo que tienen que hacer el FMI, la Reserva Federal, El Banco Central Europeo y La Caixa para que la situación económica mejore.

Sí señores, somos expertos en todo, licenciados por la Universidad de la vida. Y estos días, aparcado de momento el tema económico-financiero, todo el mundo sabe las medidas que se han de tomar para que en caso de un temporal de frío como el que nos ha caído, la vida siga igual. Observo una señora gallega por la tele que ha estampado su coche contra un árbol, “Si hubieran echado sal hace media hora, no me hubiera pasado”. Tiene razón la señora, se olvida decir que no llevaba puestas las cadenas en el coche y que le habían avisado 1.001 veces de la que se avecinaba y de las precauciones a tomar. Algo también muy típico, antes de intentar asumir que la hemos cagado, culpemos al estado como ente supremo.

Que compramos sellos porque somos más listos que nadie y sacamos más rendimiento y luego el chiringuito se va a la mierda, pues no es nuestra culpa. Y así una tras otra, unas veces con razón y otras sin, imagino. Eso sí, otra de las cosas típicas se nos está viniendo a pique, que es el “estas cosas sólo pasan aquí”. Como explica un colaborador habitual de esta casa en El Punt, Gran Bretaña está totalmente colapsada por la nieve y para colmo han hecho corto con las previsiones de sal, en Alemania me cuentan que pasa más o menos lo mismo.

Y es que a lo mejor cuando viene un temporal de frío así y caen nevadas considerables, pues igual toca joderse, no hacer vida normal y hacer caso de algunas de las precauciones que en todos los sitios recomiendan. Al ver que países de los supuestamente más avanzados, que además deberían estar más acostumbrados a la nieve, se colapsan; pienso que según que inclemencias del tiempo van a causar siempre problemas aquí y en la China Occidental, por mucho que las legiones de agoreros nos diga lo que se tenía o no tenía que hacer.

Post V d.K.