Debate de bate A la vejez, tecuelas

Tema tratado con anterioridad, pero que en vista de su importancia capital, se me hace necesario entrar a analizar en detalle.

En la vida hay dos tipos de personas o pseudo personas, a los que le molesta el olor a sobaquina y a los que no. El segundo grupo, hay que descartarlo como persona que pueda habitar en sociedad. Todos aquellos que están orgullosos de su olor cabrío sólo demuestran un absoluto desprecio hacia sus semejantes, en especial a los que les rodean.

Entre el grupo de las personas a las que les incomoda oler a sobaco, he detectado diferentes métodos de comprobación de si el desodorante se ha largado o de si dura su efecto.

Existe un grupo de personas, desacomplejadas, que a la mínima sospecha de que la sudoración ha ganado la partida, levantan el brazo, hunden la nariz en la axila y aspiran a fondo como si se estuvieran metiendo una clencha sobaquinera. Ole sus huevos, puestos a empezar a oler, pues el primero que lo huela que sea uno mismo. Compartir es amar, pero también dicen que el que parte y reparte se lleva la mejor parte.

Los griegos ya quisieron en su día inmortalizar un momento tan íntimo como cotidiano como éste

Luego nos encontramos otro grupo, más tímido, que imita el gesto de los anteriormente citados, más lentamente, disimulando, como si quisieran rascarse la nariz. No señor, si a uno le pica la nariz, se la rasca con la mano, no con la axila, lo que tú haces es un chequeo de tu olor corporal para ver si es conveniente tener los brazos enganchados al cuerpo, no vaya a ser que te piten penalty.

Luego están los de la prueba del algodón, sí señor, pasan el dedo recogiendo una muestra de sudor al más puro estilo CSI y se acercan el dedo a la nariz. Tienen una efectividad muy elevada, porque son capaces de identificar si el problema del olor es corporal o se trata de una camiseta mal lavada.

Los más disimulados o tímidos son los que miran a los dos lados para ver que no haya testigos, levantan la camiseta y sumergen su pituitaria por debajo de la ropa intentando averiguar qué se cuece allí debajo. A este grupo hay que recordarles que no por mucho disimular, los demás vemos lo que realmente hacen.

Desde esta tribuna jamás nos atreveríamos a negar a la gente la posibilidad de disfrutar de su propio olor corporal, lo que sí nos atrevemos a decir es que lo hagan en la intimidad, que a la vista de los demás, resulta al menos, curioso.

Post II d. K.

4 Responses to “Eau de sobac returns”

  1. bliter says:

    alguno se acuerda de un pez llamado wanda?

    lo del olor a sobaquera es una putada. conozco gente que huele como un perro 5 días después de ser atropellado a las 10 de la mañana. que en vez de desodorante deberían llevar un ambientador de pino colgado del cuello copón.

    kark, bonita foto sobaquera.

  2. trakets says:

    Se te ha olvidado citar a aquellas que chupan el sobaco ajeno, no sé muy bien si en un intento de suicidarse o como consecuencia del efecto de la absenta. Qué tiempos aquellos. Lo que tuve que aguantar por no chupar ni ser chupada en los sobacos.

    Por lo demás, ninguna queja a tu exposición. Creo que todos alguna vez hemos pertenecido a alguno de los grupos, viven las camisetas de Zara.

  3. yo soy completamente inoloro. Ni pies, ni nada, pero los sobacos los tengo que controlar.

    Uso un desodorante que te quema y todo, con el añadido que no huele a nada, pero nunca abandona.

    Mi mujer dice que soy un paranoico, que nunca me ha olido, pero le digo que es gracias al control.

    Es vomitivo el olor a sobaco.

  4. Tomás_Tragamás says:

    Ventajas de vivir en el campo…huele a de todo un poco, pero a sobaco NON

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